jueves, 12 de mayo de 2016

CREER ES CREAR


 

"Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto" 

Henry Ford

 LO QUE CREES, CREAS…

Cuando creemos algo esta creencia nos condiciona, ya sea "real" o no.

No sirvo para las matemáticas, y, probablemente, nunca servirás...

El deporte no es lo mío, y, seguramente, nunca lo será...

Soy muy perezosa/o, y seguramente, así seguirás...

Y no porque tú o yo lo digamos, sino porque nuestra mente actuará en base a nuestros pensamientos y si pensamos que no podemos, que no sabemos, que no somos capaces, que eso es imposible... así será.

Las creencias acaban siendo para nosotros como principios. Es decir, conformidades con las que guiamos nuestra existencia y nos acomodamos a ellas pensando que no podría ser de otra forma. Sin embargo, estamos más que equivocados. Y si no me crees, prueba a "actuar como si..."


  • Empieza a actuar como si... fueras una persona extrovertida (en el caso de que "creas" que no lo eres)

  • Empieza a actuar como si... fueras una persona proactiva (en el caso de que "creas" que no lo eres)


Seguramente, al principio, pensarás ¡que tontería!. Yo te animo a que no desistas. Obviamente nuestras creencias suelen estar muy arraigadas ya que las hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra vida. Algunas impuestas desde la infancia, otras en base a ciertas experiencias.


Las creencias limitantes, es decir, aquellas que te impiden hacer algo por el simple hecho de que piensas que es imposible o que tu no has nacido para eso, son las que merman nuestro potencial.



Limitan nuestra mente y, en consecuencia, limitan nuestras acciones. Y, lo peor de todo, puede acabar limitando nuestra vida. No dejes que lo que te dijeron que "no podías hacer" de niño condicione tu vida adulta. No dejes que una experiencia poco positiva en un momento dado te haga seguir un camino que no te está llevando hacia la felicidad.

¿Acaso no es posible que aquel examen de matemáticas no tuviera un buen resultado porque no habías estudiado lo suficiente o porque no preguntaste al profesor las dudas que tenías?, ¿acaso no es lícito que te aburras en el gimnasio? sin embargo, ¿has probado a hacer deporte al aire libre? y ¿has probado todos los deportes que existen como para creer que todos son aburridos?


Una cosa es que algo no nos guste y no lo queramos hacer. Otra muy diferente es que no lo hayamos probado lo suficiente y pensemos que no podemos hacerlo.


En el otro lado, están nuestras creencias potenciadoras. Las cuales nos empujan a hacer todo lo que nos propongamos. Nos potencian porque, digan lo que digan, nosotros estamos convencidos de que PODEMOS hacerlo. Son una fuente de motivación.


"Cómo no sabía que era imposible, lo hice" A. Einstein


Dónde las cosas mágicas suceden…


Después de comprobar por mí misma algunas de las sensaciones que a menudo nos invaden ante una pérdida (en este caso profesional): incertidumbre, miedo... me hago consciente, aún más, de la importancia de no acomodarnos nunca ante lo que creemos que tenemos y que damos por hecho que no vamos a perder.


A las personas, por regla general, nos gusta demasiado acomodarnos y sentirnos seguros con nuestra vida y con lo que tenemos alrededor. Salir de nuestra zona de confort nos hace sentirnos vulnerables. Traspasar los límites que nosotros mismos nos hemos impuesto con respecto a nuestra vida y a nuestra forma de vivirla nos supone un gran esfuerzo. En algún momento podemos llegar a confundir nuestra zona de confort con nuestra realidad. Pensar que lo que tenemos y que lo que hemos conseguido hasta ahora es lo máximo a lo que podemos aspirar y que una pequeña maniobra de cambio voluntario en nuestra vida puede echar por tierra todos nuestros esfuerzos. Así que pensamos "mejor me quedo como estoy". Mi reflexión es: ¿alguna vez pensamos en todo lo positivo que nos puede traer el hecho de abandonar el camino seguro?


Contemplar nuevas alternativas, experimentar emociones que nunca habíamos sentido, romper con rutinas que no nos benefician, plantearnos retos que nos motiven...


Romper las barreras de la comodidad y vivir una vida llena de emociones está al alcance de todos. No pienses que porque trabajas entre cuatro paredes y tus funciones profesionales se alejan bastante de actividades creativas tu vida ha de ser obligatoriamente un aburrimiento. Se trata de cambiar pequeñas cosas que pueden hacer que tus días cambien significativamente.


Obsérvate. ¿Acaso no es cierto que te levantas siempre a la misma hora, te aseas en el mismo orden cada día, desayunas lo mismo de forma automática, tomas el camino al trabajo cada día por las mismas calles...? Y así en decenas de actividades a lo largo del día. Simplemente haz un recuento de cuantas de ellas haces de manera automática, cómo un hábito, sin pensar, sin sentir... y ¡cámbialas!

 Ver y comprobar por nosotr@s mism@s que realizar cambios que supongan beneficios positivos no es una tarea complicada nos animará a atrevernos a realizarlos también en otros ámbitos de nuestra vida. "Salir de la caja" es mucho más beneficioso de lo que nos pensamos. Mejora nuestra seguridad en nosotr@s mism@s y, por tanto, nuestra autoestima, nos hace sentir de mejor humor. Y ¿qué hay mejor que una existencia con sentido del humor y sonrisas?

 

 

¿TE ATREVES A SOÑAR?


 Vídeo

 

REFLEXIONAR Y COMPARTIR LA REFLEXIÓN...                                             


¿Que te parece esto de salir de la zona de confort? ¿Ya tienes claro cuáles son los límites de la tuya? 

¿Qué bueno crees que te puede traer salir un poquito de esa zona? ¿Y que tal el ampliarla? ¿Qué ganas al hacerlo? ¿Que pierdes al no intentarlo?  


¿¿Cómo es tu tensión emocional? ¿Qué miedos predominan? ¿Qué fantasías negativas?  

¿¿Cuáles son tus motivaciones para ampliar la zona de confort en la que vives? 


¿¿Has experimentado la zona mágica? ¿Nos cuentas la experiencia? Anda... venga... Cuenta, cuenta...


lunes, 9 de mayo de 2016

LAS CREENCIAS y SU FUERZA






LAS CREENCIAS.
¿Como se instalan en nosotr@s?

Creencias
Los seres humanos vivimos arrastrados por las normas, familias, amigos, hijos, parejas y sobretodo la herencia cultural y social de los padres. Todo esto nos lleva a incorporar una serie de valores y creencias, también a esto hay que añadirle nuestras propias experiencias, para crear nuestro mapa mental.

¿Cómo se instalan en nosotros/as las creencias?
Para conocer cómo creamos valores y creencias, es necesario saber que toda creencia necesita experiencia.

Cómo creamos una experiencia.
Las experiencias se crean a través de nuestros pensamientos, emociones, sentimientos y sensaciones.
Estas experiencias se clasifican de dos formas: Agradables o desagradables
Normalmente decimos de una forma errónea  que son positivas o negativas, porque nos agarramos a un resultado y entramos en comparación con una experiencia pasada.
Esto sucede porque siempre buscaremos la misma sensación, sentimiento, o emoción de la vivencia que fue positiva o negativa con anterioridad, la cual nos causó un deseo y este se  alimenta con el pensamiento, registrado consciente o inconsciente en nuestra mente, mandando información condicionante para buscar la repetición de la sensación que queremos revivir pudiendo entrar en caos y frustración cuando no lo conseguimos.
De aquí nacen las creencias (potenciadoras o limitantes).

Creencias potenciadoras y limitantes.

Creencia potenciadora.
Son todas aquellas creencias que nos ayudan en nuestras vivencias positivamente, dándonos resultados satisfactorios.

Creencias Limitantes
Son aquellas que nos condicionan a la hora de vivir una acción, no dejándonos experimentar y salir de nuestra zona de confort.

¿Las creencias pueden ser positivas o negativas?
Si observamos de una forma consciente, veremos que no existe lo positivo o lo negativo. Solo hay experiencias individuales agradables o desagradables.
Cuando no vivo la experiencia de  una forma ecuánime o neutra (en presente y desde la Observación), esperando un resultado concreto, estamos creando algo que antes o después será tóxico y desagradable para nuestra vida, entonces cambiaremos la experiencia agradable por desagradable.
Si observamos detenidamente, utilizamos y nos aprovechamos de las creencias para que nos ayuden a conseguir consciente o inconscientemente lo que proyectamos a nivel de nuestro pensamiento. De ahí la importancia de observar nuestros pensamiento para crear de forma consciente aquello que queremos en nuestra vida.
Por lo tanto, lo que realmente nos condiciona, es el pensamiento y el poder que le otorgamos. En esos momentos, debemos darnos cuenta que nuestra vida está al servicio de nuestra mente y no la mente al servicio de nuestra vida.
Si nos damos cuenta que todas las creencias las puedo ver de una forma positiva para mi experiencia, observaremos que las estamos utilizando continuamente para nuestra supervivencia, protección o relación.


Reflexiona...
¿Cómo vivimos con respecto a lo que realmente queremos?
¿De dónde proceden nuestros valores, principios y creencias? ¿Desde cuándo?
¿Cómo los he construido?
¿Desde cuándo no los he revisado? ¿Nos hacen falta todos en nuestro presente?
¿Están en coherencia con mi forma de vida actual y las experiencias que quiero vivir?
¿Cuáles quiero cambiar? ¿Cómo los cambio?



Qué son Valores y Contravalores
Los valores son las propiedades, cualidades o características de una acción, una persona o un objeto considerados típicamente positivos o de gran importancia.
Si nos referimos a los valores adquiridos por el ser humano, se suele hablar de valores humanos, valores universales. Dentro de estos valores humanos hay distintos grupos de valores como los que aplicamos a un grupo de personas o los que están influidos por una determinada sociedad y una cultura a estos los denominamos, valores sociales y valores culturales. Aquellos que están considerados desde el punto de vista de la Ética y de la Moral son los valores éticos y los valores morales.

Ejemplos de valores: paz, la solidaridad, la amistad, la sinceridad y el amor.

Todos estos valores son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento en función de  cómo nos realizarnos como personas. Estos valores fundamentales  nos ayudan a caminar por la vida rechazando o  admitiendo en nuestro entorno tanto a personas como organizaciones que concuerden con los valores adquiridos con nuestras vivencias, dándonos un comportamiento en lugar de otro. También son fuente de satisfacción y plenitud.
  • Nos proporcionan una pauta para formular metas y propósitos, personales o colectivos. Muestran  nuestros intereses, sentimientos y convicciones más importantes.
  • Los valores representan ideales, sueños y aspiraciones o necesidades con una importancia relevante para cada uno de nosotros, independientemente de nuestros estatus o condiciones.
  • Los valores son importantes por lo que son, lo que significan, y lo que representan,  para cada uno de nosotros y no por lo que se opine de ellos. Un valor para uno puede ser un contravalor para otro.

Ejemplo: Riqueza, Independencia, Celos, Orden, etc.

Los contravalores son todo aquello que para nosotros van en contra de nuestros valores.
Desde el punto de vista de los valores sociales, los contravalores son obstáculos, actitudes hostiles o negativas que generan una disfunción en el seno de toda sociedad.  Desde el punto de vista nuestro, llamamos contravalores a todo aquello que se opone al crecimiento armonioso de la personalidad y del propio desarrollo del ser.
Todos somos libres de vivir nuestros valores o contravalores.

Diferencias entre Principios, Valores y Creencias

Etimológicamente, principio deriva del latín “principium” comienzo, primera parte, parte principal, a su vez derivado de primero, en primer lugar’ y tomar, coger, agarrar’, por lo que literalmente principium es lo que se toma en primer lugar. Se le puede llamar principio a los valores morales de una persona o grupo.
Un principio es una regla o norma, que nos imponemos para darle poder a nuestros valores, estas pueden variar según crecemos.
Por lo que un  principio es alterado por nuestras vivencias y pueden ser más o menos rígidos según lo fuerte que sea nuestro valor.

Valores
La mayoría de nuestros valores como ya hemos visto, nos son dados por la sociedad en la que vivimos  y muchos de estos, son herencias de nuestros padres. Hay valores que adquirimos por nuestras vivencias, sobretodo en la adolescencia donde empieza nuestra experimentación como seres independientes. A esta edad es cuando se  incorporan las creencias.

Creencias
Una creencia es el estado de la mente en el que un individuo considera como verdadero el conocimiento o la experiencia que tiene acerca de un suceso o cosa; cuando se objetiva, el contenido de la creencia contiene una proposición lógica, y puede expresarse mediante un enunciado lingüístico como afirmación.

Cómo pasamos de un Valor a una Creencia

Responder a esta cuestión, es cómo responder a qué fue primero, la gallina o el huevo.
Según nuestra teoría, para responder a  esto tendríamos que remontarnos al primer momento donde un homínido empezó a recorrer el mundo y vio por primera vez salir el Sol. Se asustaría por lo extraño y la no comprensión. La segunda vez se asustaría menos por la experiencia, pero al no entender empiezan sus alucinaciones y empieza a instalar la creencia.
Con esto queremos decir que para que primero hay que tener una vivencia repetidas veces para poder tener una comparativa entre ellas, luego empezaríamos a vivir con el valor de esa creencia, a continuación pondríamos nuestros principios y normas para de esta forma crear nuestro mapa.
Esto sería como se crearon de un modo puro y sin contaminación. Pero hoy en día nos regimos por unos valores principales heredados por nuestro entorno (familia, barrio, ciudad, comunidad, país, etc.) con los que salimos a conocer el mundo. Luego según los valores heredados y nuestras vivencias podremos modificar nuestras creencias o instalarlas en nosotros.
Pero una vez instaladas, iremos modificando tanto los valores como los principios a nuestro beneficio, para que nuestro territorio encaje en nuestro mapa.

Los valores son la parte más cambiante en nuestra vida:


De niño tenemos unos valores: Jugar

De adolescente: La amistad

De adulto: La Pareja y familia

En la Madurez: Espiritualidad


http://www.sanatuvida.es

lunes, 2 de mayo de 2016

EMPODERAMIENTO-BENDICIÓN MUNDIAL DEL ÚTERO




BENDICIÓN MUNDIAL DEL ÚTERO

 QUERIDAS... algunas ya me conocéis también en este caminar que hoy os comparto... a otras seguro que os sorprenderá.  Llevo tiempo pensando en ofreceros un encuentro de estas características... y ahora me llega con gran intensidad el llevarlo a cabo.

Vengo a convocarte a un evento muy especial, la Bendición Mundial del Útero. A sumarte a esta convocatoria mundial para que participemos juntas desde distintos lugares del mundo... a transitar un camino para despertar la energía femenina.
En esta ocasión la bendición del útero te lleva a Ser Mujer, renovarte desde las entrañas mismas de tu propio caldero, activar el potencial de tu alma, sanar bien profundo tu útero y despertar lo más sincero de tu cuerpo.
Vivenciaremos la meditación del útero, al mismo tiempo que miles de mujeres lo están realizando, después recibiremos la sanación.
AQUÍ puedes informarte ampliamente:
http://www.wombblessing.com/spanish-aboutblessing.html

No quiero persuadirte de ello... ni siquiera entrar en ninguna posibilidad de seducción, jeje... lo he sentido fuerte en mi corazón y decido seguir el hilo de mi sentir. Y os dejo información y link para que podáis saber más de ello.

Namasté corazones.
INÉS

viernes, 29 de abril de 2016

MI CUERPO SIENTE


Esta carta puede "tocarnos" y "trastocarnos"... avisadas quedáis.  
Sin embargo  me he animado a compartirla porque creo que puede  ayudarnos a  a dar un golpe de clic a hábitos e inercias que tenemos muy adheridas y que vamos reproduciendo de manera automática.  Os invito  a despertar mecanismos, y estar alertas, para desactivar estos dañinos mensajes  que nos han marcado, y a asumir la responsabilidad de  no seguir emitiéndolos. Que nuestras niñas puedan liberarse... SER FELICES TAL Y COMO SEAN. Y PUEDAN CELEBRARSE A SI MISMAS. Y  ES POSIBLE TAMBIÉN QUE YA, POR FIN, TAMBIÉN NOS CELEBRARNOS A NOSOTRAS TAL Y COMO SOMOS, SINTIENDO EL REGALO DE LA VIDA EN NUESTROS CUERPOS. 

Namasté.
Inés GS 


CÓMO TRANSMITIR EL ODIO AL CUERPO 
Las palabras que decimos sobre nosotras mismas pueden calar muy hondo en aquellas personas que nos rodean.
dama6

Querida Mamá,

Tenía siete años cuando descubrí que eras gorda, fea y horrible. Hasta ese momento había pensado que eras preciosa -en todos los sentidos-. Recuerdo ojear viejos álbumes de fotos y ver imágenes tuyas en la cubierta de un barco. Tu bañador blanco y sin tirantas parecía tan glamouroso como el de una estrella de cine. Cada vez que tenía la oportunidad sacaba ese bañador oculto en tu cajón de abajo e imaginaba un tiempo en el que yo sería lo suficientemente mayor para llevarlo; en el que sería como tú. Pero todo eso cambió cuando, una noche, estábamos arregladas para ir a una fiesta y me dijiste: “Mírate, tan delgada, guapa y encantadora. Y mírame a mí, vieja, gorda y horrible”. Al principio no entendí lo que querías decir. “No estás gorda”, dije seria e inocentemente, y tú contestaste: “Sí lo estoy, cariño. Siempre he estado gorda; incluso cuando era una niña.”

En los días que siguieron, tuve unas cuantas revelaciones dolorosas que han determinado mi vida.Aprendí que:

1. Debes estar gorda, porque las madres no mienten. 2. Ser gorda es ser fea y horrible. 3. Cuando crezca seré como tú, así que seré gorda, fea y horrible también.

Años más tarde recordé esta conversación y las centenares que la siguieron, y te maldije por sentirte tan poco atractiva, insegura e infravalorada. Porque, como mi primer y más importante modelo de conducta, me enseñaste a pensar lo mismo sobre mí misma. Con cada mirada a tu reflejo en el espejo, cada nueva dieta milagrosa que iba a cambiar tu vida y cada culpable cucharada de “Oh, en realidad no debería, pero…”, aprendí que las mujeres deben estar delgadas para ser válidas y valoradas. Las chicas deben prescindir de ciertos placeres porque su mayor contribución al mundo es su belleza física. Como tú, he pasado toda mi vida sintiéndome gorda. ¿Cuándo se convirtió “gorda” en un sentimiento, de todos modos? Y porque creía que estaba gorda, sabía que yo no estaba bien. Pero ahora que soy mayor y madre, sé que culparte a ti por el odio a mi cuerpo es inútil e injusto. Ahora entiendo que tú también eres producto de un largo y rico linaje de mujeres que fueron educadas para odiarse a sí mismas. Mira el ejemplo que la abuela fue para ti. A pesar de ser lo que podrías describir como una mujer chic víctima del hambre, hizo dieta cada día de su vida hasta que murió a los 79 años. Solía ponerse maquillaje para salir al buzón, por miedo de que alguien pudiese ver su cara desnuda. Recuerdo su “compasiva” respuesta cuando anunciaste que Papá te había dejado por otra mujer. Su primer comentario fue: “No entiendo por qué habría de dejarte. Te cuidas, llevas pintalabios. Tienes sobrepeso, pero no mucho.” Antes de que Papá se fuera, él tampoco te alivió por el tormento de la apariencia de tu cuerpo. “Dios, Jan”, escuché por casualidad que te decía. “No es tan difícil. La energía que entra frente a la energía que sale. Si quieres perder peso, simplemente tienes que comer menos”. Esa noche en la cena observé cómo ponías en práctica el remedio para adelgazar “Energía dentro, Energía fuera: Dios, Jan, Simplemente Come Menos” de Papá. Serviste tallarines chinos para cenar (¿recuerdas cómo en los suburbios australianos de los años ochenta una mezcla de carne picada, repollo y salsa de soja se consideraba la cumbre de la alta cocina?). La comida de todo el mundo estaba en un plato grande excepto la tuya. Tú te serviste tus tallarines chinos en un diminuto plato de postre. Cuando te sentaste delante de esa patética cucharada de carne picada, unas lágrimas silenciosas resbalaron por tu cara. No dije nada. Ni siquiera cuando tus hombros comenzaron a agitarse de angustia. Todos nos comimos la cena en silencio. Nadie te reconfortó. Nadie te dijo que te dejaras de ridiculeces y que cogieras un plato en condiciones. Nadie te dijo que ya eras querida y lo suficientemente buena. Tus logros y tu valía -como profesora de niños con necesidades especiales y como dedicada madre de tres hijos- palidecieron insignificantes comparados con los centímetros que no podías perder de la cintura. Me rompió el corazón presenciar tu desesperación y siento no haber salido en tu defensa. Ya había aprendido que era tu culpa que fueras gorda. Incluso había oído a Papá describir el perder peso como un proceso “simple” – pero al que tú no te podías enfrentar.  La lección: no te merecías la comida y ciertamente no te merecías ninguna compasión.

Pero estaba equivocada, Mamá. Ahora entiendo lo que es crecer en una sociedad que le dice a las mujeres que su belleza es lo más importante y que al mismo tiempo define un estándar de belleza que  está completamente fuera de nuestro alcance. También conozco el dolor de interiorizar estos mensajes. Nos hemos convertido en nuestras propias carceleras y nos infligimos nuestros propios castigos por fracasar dando la talla. Nadie es tan cruel con nosotras como nosotras mismas. Pero esta locura tiene que terminar, Mamá. Termina para ti, termina para mí y termina ahora. Nos merecemos algo mejor –mejor que arruinar nuestros días con malos pensamientos sobre nuestro cuerpo, deseando ser de otra manera. Y ya no es sólo sobre ti y sobre mí. Es también sobre Violet. Tu nieta sólo tiene tres años y no quiero que el odio hacia su cuerpo eche raíces dentro de ella y estrangule su felicidad, su confianza y su potencial. No quiero que Violet crea que su belleza es su valor más importante; que definirá su mérito en el mundo. Cuando Violet nos mira, aprende cómo ser una mujer y necesitamos ser los mejores modelos que podamos. Necesitamos enseñarle con nuestras palabras y nuestras acciones que las mujeres son lo bastante buenas tal y como son. Y para que nos crea, nos lo tenemos que creer nosotras.

Cuanto más mayores nos hacemos, más personas queridas perdemos por accidentes o enfermedades. Su fallecimiento siempre es trágico y demasiado temprano. A veces pienso en lo que esos amigos –y la gente que les quiere- darían por tener más tiempo en un cuerpo sano. Un cuerpo que les permitiera vivir un poco más. El tamaño de los muslos de ese cuerpo o las arrugas en su cara no importarían. Estaría vivo y, por lo tanto, sería perfecto. Tu cuerpo es perfecto también. Te permite desarmar a una habitación entera con tu sonrisa y contagiar a cualquiera con tus carcajadas. Te da brazos para arropar a Violet y estrujarla hasta que se ríe. Cada momento que pasamos preocupándonos por nuestros “defectos” físicos es un momento desperdiciado, un preciado pedazo de vida que nunca volverá.

Permitámonos honrar y respetar nuestros cuerpos por lo que hacen en lugar de despreciarlos por su apariencia. Centrémonos en llevar una vida activa y saludable, dejemos a nuestro peso caer hasta donde deba, y enterremos nuestro odio al cuerpo en el pasado, adonde pertenece. Cuando miraba aquella foto tuya con el bañador blanco un montón de años atrás, mis inocentes ojos jóvenes veían la verdad. Veían amor incondicional, belleza y sabiduría. Veía a mi Mamá.

Con amor, Kasey.



Autora: Kasey Edwards (@KaseyEdwards). Escritora y columnista. Artículo originalmente publicado en: Essential mums
 Traducción: Mines y Eloísa, de Proyecto Kahlo http://www.proyecto-kahlo.com/2013/07/como-transmitir-el-odio-al-cuerpo/


ELEGIR ACTITUD POSITIVA


 

El pesimista ve dificultad en toda oportunidad. El optimista ve oportunidad en toda dificultad. -Winston Churchill.-

Todas las personas tenemos la libertad de elegir como vivir nuestra vida, como percibir las cosas que nos suceden y la manera en como lo enfrentemos.
La mayoría de las cosas que nos suceden están fuera de nuestro control, lo que sí podemos hacer es cambiar es nuestra manera de interpretarlas y nuestra manera de verlas a través de  nuestros pensamientos. Lo que sentimos con respecto a lo que nos ocurre se basa en nuestra forma de enfocar la vida. Hay que aprender a ver las cosas como son, y no como las imaginamos.

Existen estrategias para aprender a tener una mentalidad positiva:
  1. Enfócate en el presente
  2. Usa un lenguaje positivo
  3. Acepta el hecho de que no todo es perfecto
  4. Rodéate de gente con una actitud mental positiva
  5. Sigue aprendiendo
  6. Sé agradecida
  7. Sonríe y ríete siempre que puedas
A veces nos cuesta aprender que la vida no exige tanto de nosotras, tal vez solamente te pide ser feliz. ¿Te lo has planteado?
La actitud lo es todo; engloba lo que hacemos, lo que decimos, lo que pensamos y lo que obtenemos.

viernes, 22 de abril de 2016

ACEPTARSE PARA SER FELICES

Cada día soy más humana, menos perfecta y más feliz. Anónimo.


Bueno... he de decir que yo cada día más creo que la idea de perfección es algo que alguien  propuso para crear  insatisfacción en las personas, para que siempre  estemos en búsqueda de algo que nunca llega del todo. Por tanto, un ideal.
Si partimos de la base que somos singulares, nadie es copia de nadie, no tiene sentido compararnos. Y además ¿quién no se ha sentido en algún momento enamorada y  con ello ver perfecto al ser motivo de este enamoramiento? ¿Acaso no es si no una mirada subjetiva,  sobre algo a alguien,  lo que hace perfecto? ¿Y no será que cuando vemos la imperfección es una resonancia de algo que sentimos en nuestro interior?. 
¿O algo fruto de las modas? Y, por tanto,   ¿susceptible del cambio de gustos?, ¿o de las tendencias que alguien marca por un interés determinado?? 
Lo dejo ahí, para la  reflexión... y comentarios.  

Muy feliz vida.
Inés

“La organización patriarcal de nuestra sociedad exige que las mujeres, sus ciudadanos de segunda clase, no hagan caso de sus esperanzas o sueños, o se aparten de ellos, por deferencia hacia los hombres o las exigencias de su familia. En lugar de aprender a hacer caso a los genios de nuestra intuición, interiorizamos la carencia de que no valemos bastante, no somos lo bastante inteligentes o guapas para llevar una vida de libertad, alegría y satisfacción”      
Extracto del libro Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer de la Dra. Christiane Northrup.
 
Dado que la felicidad se compone de momentos es importante que sepamos apreciarlos, y para ello debemos aceptarnos y querernos como somos, con nuestros defectos y virtudes.
La aceptación de un@ mism@ es una aventura que puede durar mucho tiempo. Ahora bien, en el momento en que nos sentimos bien con lo que somos, lo que tenemos y lo que hemos conseguido, llega ese equilibrio interior tan importante.
Hay quien pasa gran parte de su vida aparentando algo que no es. Y no solo eso. Lejos de aceptarse, hace mil esfuerzos por cambiar esto y lo otro, por ejercer una carrera de larga distancia en busca de ese ideal que tiene en mente, y que casi nunca se ajusta a la realidad, a lo que uno es.
Son pocas las mujeres que pueden llegar a tener un cuerpo perfecto toda su vida; de hecho, ni siquiera las propias modelos. Y aún más: hay quien, en lugar de focalizar su obsesión en conseguir un cuerpo perfecto, ansía tener una vida perfecta: una casa ideal, un marido perfecto y unos hijos de ensueño.
La vida no es perfecta. De hecho, la perfección absoluta tampoco existe. La vida son instantes, momentos que disfrutar con la máxima felicidad, ahí donde la aceptación de uno mismo es el primer escalón que debemos sobrepasar.
Hoy en nuestro espacio te invitamos a reflexionar sobre ello.

Menos perfecta pero más feliz

Dicen los que entienden de belleza que el mayor atractivo está a veces en la imperfección. Si te preguntas por qué, la respuesta es sencilla: cualquier pequeña imperfección nos hace únicas e irrepetibles, y ahí está la magia.
Aceptarnos en cada uno de nuestros matices, con nuestros defectos y nuestras perfecciones hará, en primer lugar, que encontremos el equilibrio con nosotros mismos. Después, llegará el equilibrio con el propio mundo y con quien nos rodea.
  • Quien no se acepta a sí mismo desarrolla un sentimiento de inseguridad hacia su persona.
  • La inseguridad genera a su vez insatisfacción. Alguien insatisfecho consigo mismo acaba frustrado o desarrollando comportamientos poco adaptativos: envidia, miedos…
  • Nadie es más feliz por tener un cuerpo perfecto. De hecho, son muchas las personas que después de haberlo conseguido a base de ejercicios, dietas restrictivas e incluso pasando por quirófano, descubren que sigue sin aceptarse.
  • Cabe señalar también que, en ocasiones, esa necesidad de “autoperfección” viene inculcada desde nuestra infancia. El tener una madre estricta o un padre severo hace que acabemos mostrando esa inseguridad en nosotros mismos, donde pensamos que la perfección puede ser nuestra única respuesta.
Es necesario que siempre lleguemos a ese instante en nuestro ciclo vital en que, por fin, nos asumimos tal y como somos. Este instante debe aparecer pasada la adolescencia y llegada la primera juventud, momento en que nuestro cuerpo ha madurado.

A partir de aquí, acontece la gran aventura de nuestra vida. Ahí donde solo los más aventajados en materia emocional, en autoestima y en autoconcepto avanzarán su camino vital con gran integridad, abiertos a todo lo que les ofrece la vida, porque, a su vez, tienen mucho que dar a la propia vida.

Cada día soy más humana y más receptiva a lo que me rodea

¿Qué significa ser más humana? Está claro que todos somos personas, que todos nacemos, crecemos e intentamos aprender de cada aspecto que nos rodea. Ahora bien, si hay un aspecto que nos ha hechos ser humanos y diferenciarnos del mundo animal son las emociones, los afectos…
Descubre también las características de los depredadores emocionales
  • Ser más humana es ser más sensible a las realidades del día a día.
  • Es saber escucharnos a nosotros mismos y comprender nuestras necesidades, saber a su vez intuir las de los demás para estrechar lazos, para mostrar empatía…
  • Todos somos humanos, pero la verdad es que solo una parte de nosotros actúa con auténtica inteligencia emocional: respetando, atendiendo, comunicando de forma íntegra y favoreciendo una auténtica complicidad donde todos ganemos y nadie pierda.
Para llegar a este nivel tan importante donde conectar con todos los que nos rodean es necesario, en primer lugar, conectar con nosotros mismos: aceptarnos.
  • La aceptación no se limita solo a estar contentas con nuestro cuerpo, con nuestro aspecto físico.
  • La aceptación es también asumir nuestro pasado, nuestros triunfos, pero también nuestros errores.
  • Es necesario aceptar los fracasos a la vez que los integramos para obtener un aprendizaje. De esta forma se da paso a la aceptación de cada uno de los aspectos de nuestra vida, nuestro pasado y nuestro presente.
Ser feliz no está reñido con cometer errores. Tampoco debemos equivocarnos y asumir que solo los que llevan y tienen una vida perfecta son felices. La felicidad son instantes, son momentos, ahí donde es imprescindible que parta, en primer lugar, desde nuestro propio interior.
Solo los que se sienten orgullosos de sí mismos y, a su vez, saben actuar con humildad respetando a los demás y favoreciendo también la felicidad ajena consiguen que este mundo sea día a día mucho mejor.
Así pues, recuerda siempre ser cada vez más humana, menos perfecta y más feliz.

mejorconsalud.com


COMPARTE TU OPINIÓN 
 PARA SUMAR ENERGÍA DE CAMBIO  

¿Qué opinas de la reflexión que se hace en este artículo? ¿Cómo vives tu esta idea de la perfección? 
¿Te afecta? ¿Crees que puede ser perjudicial para tu salud emocional-corporal la no aceptación incondicional de ti?  ¿Has pensado el efecto que esta forma de pensar puede tener en tus hijas o nietas?  ¿Qué modelos sociales crees que te influyen?

lunes, 18 de abril de 2016

SOLTAR EL CONTROL

El corto que nos enseña a abrazar la vida

Creamos manuales para casi cualquier cosa y pensamos que podemos planificar absolutamente todo, afectando esto a nuestra capacidad de crear, de pensar y de sentir. 
Nos encanta ser controladores/as más que llevar el control. Vivimos con la intención de manejar cada detalle, de pretender que las cosas funcionen como pensamos e intentar encorsetar nuestros planteamientos. Pero la verdad es que si pretendemos que nuestros proyectos se desarrollen, tenemos que ser conscientes de que no podemos estar al 100% segura/os de que lo que hacemos o decidimos va a funcionar.
“Quien sufre antes de tiempo sufre más de lo necesario”
-Séneca-

El corto “Soltar el control” nos enseña que es indispensable dejar de interferir en lo natural si queremos evolucionar y crecer.

Este corto nos cuenta la historia de Dechen, un monje budista tibetano en proceso de entrenamiento que tiene una gran pasión por la jardinería. En el vídeo se ve cómo planta una flor, la observa y la cuida con esmero y con total dedicación.

Un corto para reflexionar sobre nuestra manera de ver la vida


https://vimeo.com/42842952 



INVITACIÓN  A LA REFLEXIÓN: 
  •  ¿Por qué crees tu que  necesitamos controlar? ¿Es una necesidad con la que nacemos o la aprendemos? 
  •  ¿Qué obtenemos mediante el control? ¿Qué nos da y qué nos quitas? ¿Compensa? 
  • ¿Qué pasaría si dejásemos de controlar? Imagínalo... permítete  soñarlo, visualizarlo...
¿NOS COMPARTES TUS OPINIONES, TUS CONCLUSIONES?